En sus inicios, existió el Oyster. Una revolucionaria caja hermética, la culminación de muchos años de innovación relojera. Una pieza que simboliza la modernidad y el logro humano. Cien años después de su creación, el Oyster continúa su constante evolución con una edición conmemorativa que hace su entrada al exclusivo catálogo de Rolex: el nuevo Oyster Perpetual 41. En esta pieza se hace patente el refuerzo de la certificación Superlative Chronometer, que ilustra la constante búsqueda de la excelencia por parte de la maison de alta relojería
“Tenía todo el futuro y el mundo entero desplegados ante sí”
Hans Wilsdorf, 1956


a invención del Oyster en 1926 supuso un hito en la relojería. Esta caja, completamente impermeable y a prueba de polvo –que daría nombre a un reloj de pulsera y posteriormente a toda una colección–, fue creación de Hans Wilsdorf (1881-1960). El fundador de Rolex soñaba con incorporar el reloj de pulsera a las innovaciones tecnológicas que transformaban la sociedad.
Objeto fiable, robusto y práctico, el Oyster ha acompañado a quienes se enfrentan a las condiciones más extremas. Un siglo en el que el Oyster evolucionó hasta convertirse en una familia de relojes considerados hoy en día referentes indiscutibles.




Una empresa visionaria
“Fabricamos el mejor reloj de pulsera del mundo”
Hans Wilsdorf, 1927
Precisión, resistencia al agua, cuerda automática. Tres grandes desafíos, tres logros fundamentales que forjarían el éxito de un individuo visionario y el destino de un reloj revolucionario.
Viajemos al lejano 1926: Hans Wilsdorf presenta su última creación, el Oyster. Un reloj destinado a transformar por completo la forma en que usamos los relojes y a cambiar el panorama de la relojería. En aquel entonces, los relojes de bolsillo reinaban. En cambio, los relojes de pulsera, que carecían de precisión y eran más vulnerables a los daños externos, aún se consideraban meras joyas en lugar de piezas fiables.
A pesar de su tamaño compacto, el Oyster podía igualar la precisión de un gran cronómetro marino. Y lo que es más importante, fue el primer reloj de pulsera de Rolex completamente impermeable y a prueba de polvo. Unos años más tarde, la invención del rotor Perpetual, un sistema de cuerda automática con rotor libre –patentado en 1931–, proporcionó al Oyster una fuente de energía inagotable. La visión de Wilsdorf se había materializado por completo, coronando así una revolución relojera que ya estaba en marcha.






El Oyster Perpetual a través del tiempo: Cosmpograph Daytona (1965); Yacht-Master II (2007); Datejust 36 (2018); GMT-Master (1955); Day-Date 36 (2022); Milgauss (1956).
Un laboratorio vivo
“Los Rolex Oysters han sobrevolado el Everest…
cruzado desiertos a velocidad récord…
soportado la humedad de las selvas y resistido el frío del Ártico,
sin alterar jamás la precisión de su movimiento”
Hans Wilsdorf, 1948
La leyenda del Oyster se forjó en las muñecas de pioneros y visionarios que han dado forma al mundo moderno. En octubre de 1927, la nadadora británica Mercedes Gleitze (1900-1981) lució un Oyster mientras cruzaba el Canal de la Mancha. Este hito reafirmó la convicción de Hans Wilsdorf de que la excelencia se demuestra en la práctica, a lo largo del tiempo y bajo presión.
Posteriormente, Rolex confió sus Oyster a exploradores, científicos, cineastas, atletas, pilotos, marineros, alpinistas, buceadores… Desde las cumbres más altas hasta las profundidades del océano, estos hombres y mujeres pusieron a prueba los relojes Rolex en el laboratorio viviente de nuestro mundo.
Sus comentarios permitieron a los ingenieros de la marca desarrollar y mejorar continuamente los relojes, de modo que, con el tiempo, los Oyster se convirtieron en referentes para todos aquellos que superan incansablemente los límites de su disciplina y amplían los horizontes del conocimiento. Aquellos impulsados por la voluntad de perseverar.

Una colección marcada por la innovación
Tras más de un siglo de existencia, Rolex sigue teniendo
una extraordinaria capacidad para inspirar sueños
A partir de la innovación original –la caja Oyster– nació una línea de relojes emblemáticos. Todos los modelos de la colección Oyster Perpetual no sólo incorporan una caja Oyster, sino que también presentan muchos de los avances revolucionarios de la marca.
Hasta el más mínimo detalle, cada reloj Rolex reitera la promesa hecha en 1926 con el Oyster: ofrecer un reloj fiable, preciso e impermeable, capaz de acompañar a su portador en todas sus actividades.
Desde entonces, la maison de alta relojería no ha dejado de innovar y perfeccionar cada componente, creando relojes cada vez más potentes, robustos y fiables. Este afán constante por la excelencia abre el camino a nuevos logros relojeros.
Un compromiso con el futuro
La palabra “perpetuo”, asociada al Oyster
desde 1931, subraya la determinación de Rolex
de consolidar sus valores a largo plazo
Una familia de personas inspiradoras: atletas, artistas y conservacionistas. Hombres y mujeres que han dejado su huella en el mundo. La historia del Oyster está intrínsecamente ligada a los numerosos logros de los icónicos portadores de Rolex.
La marca apoya a los atletas cuya habilidad, dedicación, talento técnico y capacidad para inspirar a las nuevas generaciones han contribuido a forjar la historia de su deporte. Rolex sigue demostrando este compromiso mediante alianzas con las instituciones más prestigiosas en los ámbitos de la equitación, el golf, el automovilismo, el tenis y la vela.
Esta búsqueda de la excelencia es también lo que impulsa a las personas apadrinadas por la Iniciativa de Artes Perpetuas (arquitectura, cine, danza, literatura, música, teatro, danza, artes visuales), cuyo talento deja una huella imborrable en nuestra cultura global. Al apoyar a estos maestros de la emoción, así como a las instituciones donde se desempeñan, Rolex se esfuerza por preservar y transmitir los valores humanos fundamentales que tanto aprecian.
Este compromiso con el futuro también se expresa a través de la Iniciativa Planeta Perpetuo, impulsada por quienes comparten su experiencia para abordar los desafíos ambientales de nuestro tiempo. Hoy, estos agentes de cambio se basan en el legado de los primeros exploradores, esforzándose por ampliar nuestro conocimiento del mundo para encontrar maneras de protegerlo.
Una nueva era en relojería
“¡Rolex debe esforzarse continuamente por pensar
y actuar de forma diferente a los demás!”
Hans Wilsdorf, 1951
En 2026, Rolex convierte su reloj más esencial, el Oyster Perpetual, en el símbolo de la celebración de los 100 años. A modo de puente entre los éxitos pasados y las hazañas que están por venir, una edición conmemorativa hace su entrada en el catálogo.
En el nuevo Oyster Perpetual 41 se hace patente el refuerzo de la certificación Superlative Chronometer, que se lleva a cabo en 2026 e ilustra la constante búsqueda de la excelencia por parte de la maison. Esta certificación se amplía con tres nuevos criterios de evaluación: resistencia al magnetismo, fiabilidad y sostenibilidad –un criterio transversal–, supervisados durante las etapas de diseño y fabricación de cada uno de sus relojes.
La constante búsqueda de la mejora siempre ha sido la esencia de Rolex… y –puedes estar seguro– esta filosofía se refleja en cada Oyster.
Lo que tienes que saber
El nuevo Rolex Oyster Perpetual 41 es una edición conmemorativa lanzada para celebrar el centenario del Oyster (1926-2026).
Combina una caja y brazalete de acero Oystersteel con bisel y corona en oro amarillo (Rolesor) y una elegante esfera pizarra con detalles únicos.
Características clave:
- Conmemoración del centenario: la esfera de color pizarra incluye la inscripción “100 Years” a las 6 en punto y cuadrados verdes marcando cada intervalo de cinco minutos en la minutería.
- Diseño icónico: mantiene un diámetro de 41 mm, caja Oyster hermética hasta 100 metros, cristal de zafiro antirreflejos y la corona de cuerda adornada con un relieve del número “100”.
- Mecánica superior: el reloj está equipado con el calibre perpetuo 3230 de cuerda automática, ofreciendo una reserva de marcha de aproximadamente 70 horas.
- Pase usted: es considerado el modelo de entrada al catálogo moderno de lujo de Rolex.
