Brandt Snedeker por el Equipo Estados Unidos y Geoff Ogilvy por el Equipo Internacional ya tienen formadas las escuadras que este año disputarán la Presidents Cup en el campo de Medinah (Chicago), del 22 al 27 de septiembre. Como en cualquier selección, hay llamados previsibles y lógicos, pero otros sorpresivos y hasta controvertidos. Estas son las 5 preguntas que nos hacemos antes de que llegue el gran día.

a conocemos las plantillas completas de los equipos de Estados Unidos y del equipo Internacional para la Presidents Cup; los seis últimos jugadores de cada equipo fueron anunciados por sus respectivos capitanes el 1 de septiembre por la noche.
Muchas de las elecciones eran previsibles, aunque ambos equipos se apartaron de la opinión general al completar sus listas, lo que sin duda generará debate en los días previos al evento.
Analicemos esas elecciones sorpresa y otras dudas pendientes ahora que ya se ha definido la lista de los 24 golfistas. La Presidents Cup se celebrará del 22 al 27 de septiembre en el campo Medinah Country Club.

¿Es el momento adecuado para elegir a Jackson Koivun?
La sorpresa de las convocatorias fue la elección de Jackson Koivun por parte del equipo de Estados Unidos; se trata de un fenómeno de 21 años que se hizo profesional hace apenas un par de meses.
¿Por qué resulta sorprendente? Porque rompe con los patrones habituales. Dado el enorme talento disponible, los estadounidenses solían basarse principalmente en la clasificación por puntos y en jugadores veteranos para completar su equipo, bajo la premisa de premiar a quien más méritos hubiera acumulado en los últimos dos años, en lugar de pensar en el futuro o valorar el potencial. Y la estrategia ha funcionado: el equipo de norteamericano no pierde la Presidents Cup desde 1998 y ha dominado al equipo Internacional.
A menudo, los debutantes llegan al equipo tras clasificarse automáticamente, como ocurrió con J.J. Spaun en la Ryder Cup del año pasado. Cuando son elegidos directamente por el capitán, suele ser porque indiscutiblemente se encuentran entre los 12 mejores estadounidenses, tal como sucedió con Cameron Young hace un año.
Pero en el caso del californiano Koivun, la situación no es exactamente así. Se podría argumentar que ya figura entre los 12 mejores estadounidenses; pero, aunque no fuera así, su inclusión tiene mucho sentido. Como mínimo, debería ofrecer un nivel de juego competitivo, a la altura de otras alternativas (Spaun, Ryan Gerard, etc.), además de preparar el terreno para el éxito de futuros equipos estadounidenses.
Que Koivun adquiera experiencia en una Presidents Cup disputada en casa, en una etapa temprana de su desarrollo, dará sus frutos cuando el equipo de Estados Unidos tenga que jugar fuera de casa en las próximas ediciones de la Ryder Cup y la Presidents Cup. Es un caso similar al de la selección europea de la Ryder Cup, que eligió al sueco Ludvig Åberg para la edición de 2023 apenas unos meses después de su debut como profesional.
Ahora surge la pregunta: ¿cuánto jugará Koivun y en qué formatos?
Solo un jugador estadounidense en la historia de la Presidents Cup ha disputado menos de tres partidos (Bryson DeChambeau, 2019), por lo que cabe esperar que Koivun juegue al menos tres veces. La modalidad de four-ball (mejor bola) sería la más lógica, ya que permitiría al joven jugar su propia bola y sentirse cómodo. Es el formato ideal para lograr birdies, y Koivun demostró tener esa capacidad durante su breve paso por el PGA Tour esta temporada, con un promedio de cuatro por ronda (situándose en el puesto 35 del ranking del circuito).

¿Quiénes fueron ignorados?
Algunos años, las elecciones del capitán son un reflejo exacto de los 12 mejores de la lista de puntos. Este año no fue así, ya que varios jugadores situados entre los 12 mejores de ambos equipos quedaron fuera.
El estadounidense Ben Griffin terminó octavo en la lista de puntos, pero no fue seleccionado. Aunque acumuló la mayor parte de sus puntos durante una temporada 2025 revelación –en la que logró tres victorias–, su rendimiento decayó en los últimos meses, lo que llevó a su exclusión.
J.J. Spaun ocupaba el décimo puesto en la lista de puntos, pero su disponibilidad se volvió incierta tras retirarse durante la primera ronda del Tour Championship. Surgieron dudas similares respecto al australiano Jason Day, del equipo Internacional; su año terminó de forma decepcionante, con varios cortes no superados y retiradas por lesión.
El único otro jugador clasificado entre los 12 mejores que no fue seleccionado fue el sudafricano Casey Jarvis, quien tuvo una buena actuación en el DP World Tour esta temporada. Su ausencia no sorprendió, dado el escaso número de torneos que disputó en el circuito. Parecía probable que Aldrich Potgieter formara parte del equipo tras ganar el premio al Novato del Año el otoño pasado, pero su nivel también había bajado en los últimos meses.
En el equipo estadounidense, Ryan Gerard parecía ser un candidato a recibir una invitación. El domingo del Tour Championship, Gerard incluso comentó que jugaría en Europa para mantenerse en forma por si lo seleccionaban. Finalmente, quedó fuera; ocupaba el puesto 16 en la lista de puntos. Otros jugadores que probablemente se sientan decepcionados por no haber sido elegidos son: Akshay Bhatia (14.º en la lista de puntos) y Maverick McNealy (15.º).

¿Fue la elección de Christiaan Bezuidenhout un acierto para Ogilvy?
Casi tan sorprendente como la inclusión de Koivun en el equipo estadounidense, el australiano Geoff Ogilvy dio la campanada al seleccionar a Christiaan Bezuidenhout para completar la plantilla del equipo Internacional.
Bezuidenhout, sudafricano de 32 años, cuenta con una trayectoria sólida en este torneo, acumulando un registro de 3-1-1 en dos participaciones; sin embargo, se encontraba muy lejos de los 12 primeros puestos en la clasificación por puntos del equipo y está atravesando una temporada irregular.
A diferencia de sus buenas campañas en 2024 y 2022 –donde terminó 29.º y 51.º en la FedExCup, respectivamente–, Bezuidenhout ocupa actualmente el puesto 97 y pasará el otoño intentando conservar su estatus en el Tour. Figuraba en el puesto 18 de la clasificación por puntos del equipo Internacional, justo por debajo de Taylor Pendrith, quien fue elegido como asistente del capitán.
Está claro que Ogilvy confía en la experiencia previa de Bezuidenhout en este evento, apostando por jugadores veteranos que saben a qué atenerse. Es una estrategia sensata ante el entorno hostil que espera al equipo Internacional en Chicago. No será su primera vez jugando una Presidents Cup a domicilio: en 2022, en Quail Hollow, registró un balance de 1-0-1.
También existen métricas que respaldan la candidatura de Christiaan Bezuidenhout. Ocupa el puesto 25 del Tour en la estadística de Strokes Gained: Total (golpes ganados en total) y registra excelentes números en el putting (14.º del Tour) y en el juego de aproximación (26.º). No obstante, dichas cifras no se tradujeron en resultados destacados: el sudafricano logró dos puestos entre los 10 mejores en 21 torneos disputados, y ambos fueron en Additional Events.

¿Continuarán Tom Kim y Si Woo Kim su alianza?
Ambos surcoreanos formaron una pareja dinámica durante las dos últimas ediciones de la Presidents Cup –con un registro conjunto de 2-1-0– y protagonizaron el momento más destacado del esfuerzo del equipo Internacional en el Royal Montreal Golf Club, aunque finalmente no lograran la victoria. Además, son dos de los pilares fundamentales del equipo Internacional. Parece lógico que vuelvan a jugar juntos.
¿Pero deberían hacerlo? Es posible que, para cuando llegue la cita de Medinah, Si Woo Kim y Tom Kim sean los dos mejores jugadores del equipo Internacional. ¿Es inteligente emparejarlos o separarlos?
Es una cuestión que suele plantearse en los torneos por equipos, y el equipo Internacional ya ha recurrido con anterioridad a la estrategia de unir a sus grandes estrellas. Ninguna pareja ha disputado más partidos junta para el equipo Internacional que el australiano Adam Scott y el japonés Hideki Matsuyama. Durante muchos años, fueron los dos mejores jugadores y los capitanes optaron por emparejarlos con la esperanza de crear un dúo temible; sin embargo, su balance fue de 2-4-1. El sudafricano Ernie Els y el fiyiano Vijay Singh también fueron compañeros habituales, con un registro conjunto de 2-4-0.
Ante el difícil reto que supone jugar a domicilio contra un equipo estadounidense de mayor trayectoria y solidez, ¿qué conviene más: intentar asegurar un punto concreto o distribuir a los mejores jugadores a lo largo de la alineación para sumar el mayor número de puntos posible?

¿Podría Ryo Hisatsune ser la clave para potenciar a Matsuya?
Hideki Matsuyama ha disputado seis ediciones de la Presidents Cup. Nunca ha tenido un compañero de equipo japonés. Eso cambia este año. Ryo Hisatsune fue una de las elecciones del capitán Ogilvy. ¿Es demasiado simplista esperar que jueguen juntos?
El equipo Internacional ha emparejado a menudo a golfistas de la misma nacionalidad. Por lo general, hay al menos una pareja surcoreana en cada sesión, y el equipo ha alineado recientemente numerosas parejas totalmente australianas o totalmente canadienses.
¿Podríamos ver finalmente una pareja totalmente nipona? Matsuyama, No. 26 del mundo, ha sido un pilar del equipo Internacional y, aunque rinde bien en los partidos individuales (con un balance de 3-1-2 en su carrera), su registro combinado en las modalidades de four-ball y foursomes es de 6-12-3. Solo tiene un historial positivo jugando junto a C.T. Pan y Sangmoon Bae.
Cómo sacar el máximo partido a Hideki ha sido un tema de debate recurrente, pero esta es una opción que el equipo Internacional nunca ha probado antes. Por tanto, cabe esperar que Ogilvy empareje a Hisatsune y Matsuyama en algún momento para ver si la fórmula funciona.
Hisatsune golpea la bola con gran solidez, situándose por encima de la media tanto en el golpe de salida como en los golpes de aproximación. Sin embargo, sufre mucho en el juego alrededor del green, una carencia que podría compensarse con la maestría de Matsuyama en el juego corto. No obstante, el putting es una debilidad compartida: ambos se sitúan por debajo de la media en los greens.
(Paul Hodowanic / pgatour.com)
