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Scott O’Neil asegura temporada 2027 de LIV Golf… y también 2028, 2029 y 2030

¡Lo consiguió! Scott O’Neil, CEO de LIV Golf, anunció que se ha llegado a un acuerdo con un inversor principal que respaldará y financiará la liga en su transición hacia una nueva etapa a partir de 2027; la transacción se cerraría en septiembre. Tras semanas de silencio e incertidumbre, lo que desató un sinfín de especulaciones, el ejecutivo habló ante los medios en la presentación de LIV Golf New York, torneo que se lleva a cabo este fin de semana en el Trump National Golf Club en Bedminster, Nueva Jersey.

“Tenemos la gran suerte de que un inversor principal haya firmado una carta de intenciones, aprobada por nuestra junta directiva, para respaldar y financiar a LIV de ahora en adelante. Son noticias excelentes para nosotros”, con estas palabras Scott O’Neil, CEO de LIV Golf, anunció que la liga consiguió un nuevo respaldo financiero, lo que supone una inyección de capital muy necesaria tras la retirada del Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita (PIF) en abril pasado.

El ejecutivo estadounidense de 55 años, con experiencia previa en equipos de la NBA y la NHL, realizó el anuncio desde el Trump National Golf Club en Bedminster, Nueva Jersey, sede de LIV Golf New York, evento que se celebra del 6 al 9 de agosto.

“Ya se lo he comunicado a los jugadores”, prosiguió O’Neil, “es información de última hora. Hay mucho entusiasmo”.

“He hablado anteriormente sobre cómo podría ser la próxima etapa de LIV Golf. Lo que sí puedo decirles es que estamos apostando firmemente por la idea de la colaboración frente a la competencia: ¿cómo aprovechamos los aspectos extraordinarios de estos últimos cinco años y de nuestra trayectoria para avanzar hacia una era de cooperación? ¿Cómo seguimos abriendo puertas a nuestros jugadores y a todos los golfistas del mundo”, explicó acerca del circuito que comenzó en 2022, atrayendo a algunas de las figuras más destacadas del golf procedentes del PGA Tour.

“Es un día realmente emocionante; tener la oportunidad de liderar una liga que es propiedad mayoritaria de los jugadores –algo inédito en la historia del deporte– es algo sumamente especial”.

¿Puedes decirnos algo más sobre este inversor? ¿Algún detalle sobre quién es o cuánto dinero ha comprometido?

Lo que puedo decirles es lo que ya he dicho. En este momento, estamos manteniendo fuera de los medios los detalles del acuerdo, la identidad del inversor y gran parte de la información que podrían querer saber sobre esta segunda fase.

El español Jon Rahm es una de las máximas figuras de LIV Golf, pero su futuro en la liga es incierto.

¿Puedes decirnos qué acuerdo tienen con el PIF y si ellos tendrán que aportar más dinero o si están al tanto de esta operación? Por otro lado, ¿será necesaria algún tipo de reestructuración por bancarrota para gestionar los pasivos heredados que existen actualmente?

El PIF ha gestionado este negocio de manera extraordinaria; les remito al anuncio que ellos mismos hicieron. Yo no hablo en su nombre y, desde luego, ellos no se comunican con ustedes a través de mí. Pero les remito al… no recuerdo la fecha exacta, pero enviaron un comunicado, una nota de prensa. Les remito a eso.

Desde mi punto de vista, les diré que valoro enormemente que nos hayan concedido este tiempo para buscar inversión; no estaban obligados a hacerlo. Es evidente que se trata de un patrocinador al que le importa el golf, que aprecia el impacto que estamos logrando al atraer a un público más joven a este deporte, que valora que operemos en cinco continentes –explorando y apreciando la naturaleza global del juego–, que llevemos a algunas de estas estrellas a mercados ávidos de verlas y que ofrezcamos un producto de calidad en el campo.

En cuanto a lo que sucederá a continuación, respecto a la estructura financiera, etcétera, les diré lo siguiente: algunos de ustedes quizás sean de la zona y, si es así, conocerán a Sam Henke, quien fue director general durante mucho tiempo. Ahora está en los Philadelphia 76ers y fue él quien me enseñó el concepto de “opcionalidad”. Cuando nos encontramos en una situación algo cambiante –con cierto grado de incertidumbre, desafíos y quizás algunas sorpresas inesperadas–, queremos asegurarnos de contar con las mejores posibilidades para hacer lo más conveniente para que esta organización siga avanzando. Evaluaremos las mejores opciones en ese momento. No es una decisión que debamos tomar ahora, y seguiremos actuando de la mejor manera posible.

¿Cuándo se firmará un acuerdo definitivo?

No quisiera establecer un plazo concreto, aunque conozco el calendario previsto. Hemos acordado un plazo determinado, pero no voy a hacerlo público.

¿Existirá la posibilidad o será necesario que participen otros inversores además del inversor principal?

Tenemos esa posibilidad. No los necesitamos, pero contamos con la opción de hacerlo.

Con la entrada de este inversor, ¿hay alguna novedad sobre lo que esto implica para el campeonato por equipos de LIV Golf en Michigan?

No hemos tomado ninguna decisión formal definitiva, aunque esperamos hacerlo en las próximas semanas.

En abril declaraste que la liga seguiría a pleno rendimiento hasta el final de la temporada. Ahora, dada la incertidumbre que rodea al campeonato por equipos, ¿qué ha cambiado?

Es una situación muy cambiante. Todos trabajamos incansablemente para hacer todo lo posible por llevar a cabo los eventos de esta temporada. Algunos aspectos dependen totalmente de nosotros, mientras que otros no. Trabajamos para ofrecer lo mejor que podemos. Simplemente no tenemos ninguna novedad ni certeza en este momento.

Abraham Ancer (en la foto) y Carlos Ortiz son los dos jugadores mexicanos de LIV Golf; el circuito contempla cada año una parada en nuestro país.

Fue bueno ver que Bryson DeChambeau celebró ayer una reunión exclusiva para jugadores. Estuvo allí unos 30 minutos liderándola, según tengo entendido. ¿Cómo ves esto? ¿Te resultó alentador ver ese tipo de liderazgo por parte de Bryson?

Llevo bastante tiempo en el mundo de los negocios deportivos; 30 años, me atrevería a decir. He estado cerca de equipos realmente excepcionales y de otros que han tenido muchas dificultades. He conocido equipos con líderes extraordinarios y otros donde todo se basaba en el esfuerzo colectivo. Siempre valoro positivamente cualquier tipo de reunión exclusiva para jugadores. Creo que es una oportunidad para expresarse y compartir ideas; una ocasión para aprender, aportar, crecer y desafiarse mutuamente. A veces el tema central es el juego y otras veces se trata de cuestiones muy distintas.

Yo no estuve presente, pero lo que sí puedo decir es que contamos con un grupo de seres humanos increíbles compitiendo en LIV Golf, y muchos de ellos son líderes magníficos. Por lo que he oído y entendido, fue una conversación muy intensa y profunda en la que participaron muchos jugadores. Al menos desde mi punto de vista, el impacto no podría haber sido más positivo. Así que, cuanto más hablen, se comuniquen, colaboren y se reúnan los jugadores, mejor. Históricamente, este ha sido un deporte eminentemente individual; creo que la idea de agrupar a los jugadores en equipos puede fomentar un tipo de colaboración inédito en el golf. En cualquier caso, apoyo totalmente lo sucedido y la dirección que estamos tomando.

¿Cuál ha sido la reacción de los jugadores? ¿Ha cambiado su perspectiva sobre el futuro? ¿Algunos de ellos se han comprometido abiertamente con ustedes? ¿Cómo se está desarrollando todo esto?

He tenido la suerte de trabajar con Ollie Banks y Katie O’Reilly; nos reunimos con cada uno de los jugadores y les explicamos los detalles. Para algunos, es su primera incursión en conceptos como el capital social (equity), cómo funciona, qué es un calendario de consolidación de derechos (vesting schedule), cómo se proyecta a futuro y cómo se comparan estas opciones.

También estamos devolviendo a los jugadores algunos de sus derechos, concretamente los derechos de imagen y nombre (NIL). Así que hay toda una fórmula que les estamos explicando paso a paso. En primer lugar, contar con socios comerciales que operan a un nivel tan alto… me di cuenta de que yo intervenía cada vez menos a medida que avanzaban las reuniones. Pero sí, contamos con un apoyo tremendo, realmente enorme, y lo valoro muchísimo.

Y parte de eso es lo que hacemos bien. Ya sabes, jugar en cinco continentes no es para cualquiera, pero para estos chicos parece ser lo ideal. Esa obligación o responsabilidad… cuando dos de los mejores jugadores del planeta –me refiero a Jon Rahm y Bryson DeChambeau– juegan 18 hoyos agotadores un domingo bajo un calor sofocante, pasan 45 minutos atendiendo a la prensa y luego salen a firmar autógrafos durante media hora ante los aficionados, ante los niños… Piensen en el ejemplo que eso supone para jugadores como Tom McKibbin, Michael La Sasso o Elvis Smylie. Ven a los grandes, a sus ídolos, a quienes les hicieron enamorarse de este deporte, haciendo lo que hacen: tomándose selfis, firmando autógrafos… Es algo especial y diferente. Es como cuando hablábamos de integrar a los aficionados: aquí también integramos a los jugadores con ellos. Es fantástico.

Hay que decir que a algunos les encanta esa responsabilidad: la forma en que interactúan con los medios y trabajan con nuestros socios. Otros ven esto como una nueva oportunidad de éxito. No hay nada de malo en que la gente gane dinero gracias a su oficio. Los mejores del mundo en lo que hacen deberían poder ganarse bien la vida; no creo que haya nada reprochable en ello. Muchos llegaron porque era una buena oportunidad para ganar dinero, y esta nueva oportunidad les ofrece participación accionaria en lugar de efectivo. Eso es genial; es una oportunidad increíble.

A otros les encanta el espíritu de equipo y la camaradería que conlleva formar parte de un grupo. La experiencia es mucho menos solitaria: viajan, viven y comen juntos, y sus familias se conocen entre sí. Otros deciden quedarse y jugar porque tanto los caddies como las familias son bienvenidos como socios nuestros. Diría que este es un circuito muy, muy especial.

La continuidad en LIV Golf del estadounidense Bryson DeChambeau no fue confirmada por Scott O’Neil.

¿Crees que este nuevo compromiso de los inversores les permitirá retener y costear a estrellas de la talla de Bryson DeChambeau y Jon Rahm en el futuro? ¿Y qué tan vital es para el éxito de la liga contar con estrellas de esa magnitud?

Sí, ha sido maravilloso –insisto, siendo nuevo en el mundo del golf desde hace un par de años– poder comprender el peso y el alcance del poder de atracción de las estrellas y lo que eso significa realmente.

Para mí, vuelvo a lo mismo… te contaré una anécdota y espero que eso responda a tu pregunta. Tengo un buen amigo llamado David Levy que dirigió Turner Broadcasting durante años. Recuerdo que le pregunté: “¿Cómo va todo?”. Él respondió: “Va bien. Hay cosas buenas y malas, pero el beisbol… el beisbol es un verdadero desafío”. Le dije: “¿Ah, sí? ¿Por qué?”. Me explicó: “El año pasado, la edad media de nuestros espectadores era de 57 años. Este año es de 58. El próximo será de 59. Y al año siguiente, llegará a 60”. Yo comenté: “Vaya, ¿así que es una base de seguidores que envejece?”. Y él asintió.

Es realmente interesante. Poco después, Rob Manfred –a quien respeto mucho como comisionado, pues ha hecho cosas extraordinarias por el beisbol– analizó el deporte y vio que tal vez duraba demasiado; implementó límites en el número de lanzamientos, colocó a un corredor en segunda base durante las entradas extra y los partidos se acortaron. El juego se volvió más interesante. Los aficionados se volvieron más jóvenes. Las audiencias televisivas se dispararon y más gente acudió a los estadios.

Pensé: “Vaya, qué modelo tan interesante”. Así que, al analizar lo que hacemos, cómo lo hacemos y por qué lo hacemos, me pregunto: ¿podemos atraer a esta próxima generación de aficionados al golf de una manera diferente? No se trata de menospreciar las cosas increíbles que suceden en otros circuitos alrededor del mundo –porque todos están haciendo un trabajo excelente en lo suyo–, sino de reconocer que nuestra audiencia es algo distinta, y que aportamos un valor añadido y un crecimiento incremental.

Al afrontar esta próxima etapa –estos próximos cinco años–, aguardo con gran ilusión una era de apertura, de libertad de elección para nuestros jugadores y de cooperación; una era en la que colaboremos con los circuitos para garantizar un futuro extraordinario para el golf, y en la que la base de aficionados que estamos creando y fomentando aporte valor a todos los circuitos del mundo.

Sobre la importancia de retener a DeChambeau y a Rahm, y qué tipo de modelo representa eso.

Yo lo veo de una manera algo distinta; aquellos que han tenido el privilegio y el placer de viajar con nosotros por todo el mundo han podido comprobarlo. Pero no creo que hubiera una estrella más grande en el planeta, cuando estuvimos en Sudáfrica, que Dean Burmester. Y tampoco creo que hubiera una estrella mayor que Cam Smith cuando estuvimos en Australia.

Creo que, cuando se trata de un deporte global –con 57 jugadores de 21 países compitiendo en 10 naciones de cinco continentes–, la definición de lo que constituye una estrella se vuelve realmente interesante. Así que, aunque respeto profundamente a Jon Rahm y a Bryson DeChambeau, creo que sería un error no reconocer que no sólo son dos de los mejores y más importantes golfistas del planeta, sino también algunas de las mayores estrellas del deporte en general, no sólo del golf. Sin duda, me encantaría que se sumaran a esta aventura y a este camino, ya que tienen un peso específico mayor que casi cualquier otro jugador en este deporte, y valoro enormemente esa circunstancia.

¿Es correcto decir que ambas partes han llegado a un acuerdo de principio sobre este trato? Y su junta directiva lo aprobó. Entonces, ¿qué podría impedir que se concrete entre ahora y el plazo de septiembre que tienen previsto?

Estamos totalmente comprometidos y enfocados en sacarlo adelante. He pasado toda mi carrera –y ciertamente los últimos dos años– escalando una montaña junto a personas increíbles. A veces el viento nos da de frente, a veces cargamos un piano a cuestas, pero seguimos avanzando. Es un momento que nos alegra mucho, que nos entusiasma anunciar y del que nos enorgullece formar parte. Sin duda se trata de un inversor de peso, y todos estamos volcados en hacer que esto suceda. Así que no he dedicado mucho tiempo a pensar en qué podría impedirlo.

Si el acuerdo se concreta finalmente, ¿habrá temporada de LIV Golf en 2027?

Y en 2028, 2029 y 2030.

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